
Hasta dónde sube la forma de tu sueño y queda al descubierto que tus asuntos son los míos? Llevamos las manos atadas. Contagia nuestro apuro y no nos detiene el frío de la tarde que envuelve la calle de tu barrio (antes lo odiaba, ahora lo adoro).
Pasamos por las palabras más torpes y por las más difíciles como verdaderos acróbatas de la voz. No hay tensión más alta. Este sufrir de gusto y perder nociones. Un miedo que no empuja a nadie al abismo.
Precipicios son otros, de eso hablaré otro día. No conozco la zona, por eso.
Es distinto cuando vos venís a casa. Yo sé el nombre de cada sombra entonces. Pero ahora, como en un sueño, al final del camino veo esa luz tan pálida que parece un fantasma perdido en el horizonte.
Las casas están muy solas, las enmarcan las sombras de las hojas que se mueven un poco. Alguien abre una puerta con una llave de un manojo enorme. Es la llave maestra. Los autos pasan como latigazos de aire. Ya no me puedo sostener. Hasta mañana he cumplido.
Las casas están muy solas, las enmarcan las sombras de las hojas que se mueven un poco. Alguien abre una puerta con una llave de un manojo enorme. Es la llave maestra. Los autos pasan como latigazos de aire. Ya no me puedo sostener. Hasta mañana he cumplido.
[ Jenny Holzer - Protect Me From What I Want]